viernes, 2 de noviembre de 2007

Halloween de miedo


Ésta es la prueba irrefutable de que la fiesta de Halloween se ha impuesto en lo colegios de Dos Hermanas frente a la tradición de llevar flores a los cementerios. La verdad es que es mucho más divertido. Ahora que lo pienso, irrefutable del todo no es, porque la verdad es q no se ve nada... y no estaba borracho, q era viernes y no salí el jueves tampoco

jueves, 6 de septiembre de 2007

Sexo, cannabis y bicicletas (I)

Viendo las propuestas de la Concejalía de Juventud para los últimos viajes de Verano Joven alguien podría pensar que las sugerencias de este año las habían hecho unos porretas, porque quitando Galicia, los otros destinos para jóvenes de 18 a 30 años eran Amsterdam y Marruecos. Bromas aparte, los dos destinos tienen mucho más que ofrecer que marihuana, hachís y porros. Este que escribe tuvo la suerte de entrar en el viaje a Amsterdam por los pelos, gracias a que al menos cinco personas elegidas en el sorteo. Ellos se lo perdieron y uno pudo disfrutrarlo.

Repasemos los tópicos sobre Holanda: un pequño país lleno de tulipanes, bicicletas, molinos, quesos de bola, tierras por debajo del nivel del mar y con una de las legislaciones más avanzadas de Europa sobre prostitución, drogas y homosexualidad. Centrémonos en Amsterdam en el mes de agosto: los tulipanes florecen en primavera pero los bulbos se pueden comprar en el mercado de las flores, las bicicletas no son sólo para el verano, pero tienen retrofreno (tienes que pedalear hacia atrás para frenar), hay canales, canales y canales, también está el Barrio Rojo con prostitutas bajas, altas, jóvenes, viejas, feas, guapas, y todos los binomios que se te ocurran, coffe shops donde consumir drogas blandas preparadas a gusto del cliente y un fin de semana del orgullo gay con más gente que el Europride.

Ésta podría ser una pincelada llena de tópicos pero no por ello menos real, aun así, como los tópicos están para superarlos, en el viaje pudimos descubrir todo lo que el pequeño país ofrece a los visitantes...

viernes, 1 de junio de 2007

Tic Tac

"Cuando llegué a Londres, el reloj de muñeca se me quedó parado a las seis menos cuarto. A partir de ese momento, no tuve más remedio que depender del móvil para saber qué hora era. Había entrado en un mundo diferente, donde a las cinco de la tarde anochecía, donde a las seis ya estaban cerradas las tiendas, donde los supermercados de barrio abrían en domingo. Un mundo con fama de puntualidad estricta en el que yo, que me jactaba de no llegar nunca tarde a las citas, aprendí a ser impuntual... " Continuará