viernes, 12 de septiembre de 2008

Hiriendo sensibilidades

Resulta que si roban en un colegio es mejor no decir nada, porque los padres no querrán matricular allí a sus hijos. Para no herir sensibilidades es más efectivo escribir "Los ordenadores del colegio desaparecieron misteriosamente" que "El CEIP Vicente Aleixandre sufre un robo y varios destrozos durante el fin de semana". Resulta que es mejor no hablar mucho antes que mejorar los sistemas de seguridad. Claro que había cámaras de vigilancia, pero no es tan fácil identificar a los ladrones. Me dicen que el director se ha quejado al ayuntamiento, sin embargo, leo frases textuales de declaraciones suyas en otro medio (ABC de Sevilla, 11-09-2008: "«Hicieron mucho daño al mobiliario, desde marcos de puertas rotos a patadas en varias aulas, hasta despachos desvalijados y pasillos llenos con espuma de extintores que estaban en la planta superior», explicó el director del colegio, Manuel Martínez.", fdo. Nuria Pérez Campaña).
Y lo que más molesta al parecer es que la policía piense que este tipo de robos los cometen antiguos alumnos, por lo que pueda perjudicar a la imagen del centro. Claro que el nuevo edificio sólo ha tenido dos promociones de sexto, claro que es difícil que te salga un garbanzo negro en un paquete de un kilo, claro que los chicos con 12 y 13 años no son violentos ni roban, claro que nadie mató a Sandra Palo.

domingo, 10 de agosto de 2008

Subversión

Extracto de la entrevista al dibujante Miguel Brieva recogida de La dinamo:

¿Crees que la imagen ha perdido parte de su capacidad de subversión?

Creo que la imagen y la palabra nunca han perdido el poder de subversión; son meras herramientas, espacios de comunicación al servicio del entendimiento y la imaginación humanas.

Lo que nos podríamos preguntar, y esto sí es infinitamente más inquietante, es si no seremos las personas las que hemos perdido la capacidad de subvertir nuestro absurdo y autodestructivo discurrir como especie y la capacidad de hacerlo –esto sí que sería una primicia histórica– de una manera sensata y a ser posible duradera.

Hay una frase que escribió Nietzsche en pleno cenit de sus ambiciones filosófico-mesiánicas, en el umbral mismo que separa la lucidez de la locura, y que yo suscribo completamente: “Creo sinceramente que es posible poner orden en todo este absurdo europeo con una especie de gran carcajada histórica, sin que sea necesario hacer correr una sola gota de sangre...”.

viernes, 11 de julio de 2008

¿Te pica? Pues arráscate

El poder siempre ha temido a la prensa y a su capacidad de difusión y de convertir las anécdotas en cuestiones de Estado. Ahora bien, por la misma razón que no quiere que le cause problemas, cuando le interesa la utiliza a voluntad. A veces los periodistas son conscientes de que están siendo manipulados pero las estructuras informativas (léase los jefes superiores y sus relaciones con el poder) fomentan y asientan esa relación venenosa. En otras ocasiones, como un pardillo más, el periodista novato o el experimentado cree tener en sus manos la exclusiva del siglo que lo cubrirá de gloria, aunque cuando pase el tiempo y descubra que no es más que una marioneta empezará a notar el olor a mierda que lo envuelve todo.

Pocos se chupan el dedo y todos saben, como recoge el refranero popular, que el que no llora no mama y que una imagen vale más que mil palabras. Y no sólo el poder quiere utilizar el altavoz de la prensa. Asociaciones de vecinos, grupos políticos en la oposición, colectivos de cualquier tipo... En definitiva, cualquiera monta una manifestación o una rueda de prensa en 5 minutos. El criterio de selección depende después de cada medio. ¿Que colocan "extras" para que en la foto se vea que hay más gente? ¿Que los jaramagos que rodean el Estadio Olímpico son un peligro nacional porque podrían salir ardiendo? ¿Que me pongo a gritar y a mover las pancartas sólo cuando llegan las cámaras y cuando se van me voy? ¿A ver si cuando me ponga a llorar no vas a tener batería para grabarme? Esas situaciones están a la orden del día. Desazonadoras pero ciertas.

Por la calle circulan muchos rumores. Más de los que llegan a las redacciones. Los rumores no son noticias contrastadas, pero siempre tienen una base de verdad, como las leyendas urbanas. Aunque a veces su origen está en un hábil movimiento de quien maneja los hilos de las marionetas sin que éstas se den cuenta. Lo cierto es que la sabiduría popular encierra muchos mitos pero a veces verdades como puños. Y la capacidad de discernir dónde hay algo de verdad y dónde hay sólo humo convenientemente esparcido sólo la tienen los dioses y en alguna ocasión Carl Bernstein y Bob Woodward.

Así que si a alguien le pica que los medios recojan la reacción de un grupo de vecinos a una decisión política algo rocambolesca, porque se siente insultado, pues que se arrasque.